- SALUD
El ciclismo no deportivo, es una actividad que
se puede practicar a todas las edades y no exige nunca un esfuerzo excesivo
para el corazón. Frente a los medios de transporte motorizados y a las
costumbres sedentarias actuales, los estudios clínicos y epidemiológicos,
señalan que este ejercicio es claramente beneficioso y proporciona una
gran protección, no sólo ante las enfermedades cardiovasculares, sino
también ante las enfermedades del aparato respiratorio y otras asociadas
a la obesidad.
El ejercicio moderado genera también muchos beneficios físicos y mentales:
- Mejora la regulación
del azúcar en la sangre, y previene las altas presiones Sanguíneas.
- Compensa la
absorción del colesterol perjudicial.
- Refuerza el
sistema inmunológico.
- Fortalece el
corazón, los músculos, los huesos y los tendones.
- Reduce el riesgo
de padecer diabetes, fragilidad ósea, enfermedades cardiovasculares
y cáncer.
- Reduce el estrés,
las tensiones, la ansiedad y las formas benignas de depresión. Desde
el punto de vista social, al mejorar la salud de los particulares,
mejora la salud Pública.
- MEDIO
AMBIENTE
La bicicleta no produce contaminación atmosférica
ni acústica, no genera residuos como aceites y ácidos corrosivos.
- ECONOMÍA
La bicicleta es un medio de transporte muy económico,
tanto en lo que se refiere a su adquisición como a su mantenimiento.
Es asequible para todas las personas y no necesita combustible. Desde
el punto de vista social, su uso por amplios sectores de la población
y su repercusión en la salud pública haría disminuir los gastos sanitarios.
Por otra parte, sus consecuencias medios ambientales y sociales no son
calculables. En cuanto al gasto comparativo necesario para ofrecer una
buena infraestructura, existe un enorme diferencial entre la bicicleta
y los vehículos motorizados.
- TRÁFICO
Y SEGURIDAD VIAL
Una disminución en el número de automóviles que
circulan en la ciudad y un aumento del uso de la bici, mejoraría, sin
duda, la fluidez del tráfico y se facilitarían soluciones de muchos
problemas de atascos. La bicicleta no es un medio de transporte peligroso,
aunque las circunstancias actuales del tráfico motorizado unido a la
falta de infraestructuras específicas que permitan un uso seguro de
la bici en la ciudad (carril-bici, pista-bici, etc.), pudieran hacer
que su utilización resulte arriesgada.
- AUTONOMÍA
Y RAPIDEZ
La bicicleta es fácil de manejar en casi todas
las edades y condiciones físicas (se estima en un 10% el sector de población
que no es capaz de pedalear en condiciones de seguridad aceptables).
La condición física y mental requerida para desplazarse en bicicleta
se conserva hasta edades muy avanzadas: estadísticas en países con fuerte
presencia ciclista, indican que personas mayores de 65 años recorren
diariamente casi 3 km. en bicicleta. En cuanto a la rapidez, el ciclista
suele necesitar poco tiempo de acceso a su bicicleta y se ve menos afectado
por la congestión del tráfico. Se ha comprobado que para distancias
de hasta 4-5 km. la bici es el medio de transporte más rápido en los
desplazamientos urbanos “puerta a puerta”.
- OCUPACIÓN
DE ESPACIO
La bici necesita menos espacio que el coche, tanto
en su desplazamiento como en la superficie para estacionarse. Se calcula
que mientras una bicicleta en movimiento necesita 8 metros cuadrados,
al automóvil le hacen falta 8-10 veces más. Claro está que las condiciones
en que se producen los movimientos, especialmente la velocidad, hacen
muy difícil llegar a una comparación entre situaciones homogéneas y
deducir cifras definitivas. En cuanto al aparcamiento la discusión es
mucho más sencilla; en el espacio de una plaza de aparcamiento cabrían
hasta 20 bicicletas, pero colocándolas con cierta holgura y comodidad,
caben 10-12 unidades.
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